jueves, 3 de noviembre de 2016

Declaración conjunta entre el Papa y la Iglesia Luterana



Comunicado del Superior de la FSSPX, distrito Francia
Al leer la declaración conjunta que el Papa firma con los representantes de la Iglesia Luterana en Suecia el 31 de octubre, con motivo del quinto centenario de la rebelión de Lutero contra la Iglesia Católica, nuestra tristeza ha llegado a nuevas profundidades.
Ante el escándalo que representa esa declaración en la que los errores históricos, los ataques graves contra la predicación de la fe católica y un falso humanismo, fuente de tantos males, se siguen uno tras otro, no podemos permanecer callados.
Bajo el falaz pretexto de amor al prójimo y el deseo de una unidad artificial e ilusoria, la fe católica es sacrificada en el altar de ese ecumenismo que pone la salvación de las almas en peligro. Los errores más enormes y la Verdad de nuestro Señor Jesucristo, se ponen en pie de igualdad.
¿Cómo podemos estar "profundamente agradecidos por los dones espirituales y teológicos recibidos a través de la reforma", cuando Lutero manifiesta un odio diabólico hacia el Soberano Pontífice, un desprecio blasfemo para el Santo Sacrificio de la Misa, así como un rechazo de la gracia salvadora de nuestro Señor Jesucristo? Además, también destruyó la doctrina sobre la Eucaristía al rechazar la transubstanciación, hizo que muchas almas dieran la espalda a la Santísima Virgen María y negó la existencia del Purgatorio.
¡No, el protestantismo trajo nada al catolicismo! Arruinó la unidad de la cristiandad, separó países enteros de la Iglesia Católica, sumió a las almas en el error, poniendo su salvación eterna en peligro. Los católicos queremos que los protestantes vuelvan al único redil de Cristo que es la Iglesia Católica y oramos por esta intención.
En estos días en que celebramos a todos los Santos, apelamos a la intercesión de San Pío V, de Santo Carlos Borromeo, de San Ignacio y de San Pedro Canisio, quienes heroicamente combatieron la herejía protestante y salvaron la Iglesia Católica.
Invitamos a los fieles … a orar y hacer penitencia por el Soberano Pontífice, para que nuestro Señor, cuyo Vicario es, lo preserve del error y lo mantienga en la verdad de la que él es el guardián.
Invito a los sacerdotes … a celebrar una Misa de reparación y organizar una hora Santa ante el Santísimo Sacramento para pedir perdón por estos escándalos y ruego a nuestro Señor que calme la tempestad que viene sacudiendo la iglesia desde hace más de medio siglo hasta hoy.
Nuestra Señora, Auxilio de los cristianos, salva la Iglesia Católica y ruega por nosotros!

+Padre Christian Bouchacourt



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